lunes, 27 de agosto de 2012

Martin Amis : Dinero

Título original: Money. A suicide note.
Idioma original: Inglés
Fecha de publicación: 1984
Valoración: está bien

¿Podría ser que ciertos detalles de un libro formen parte de una especie de mensaje subliminal, para ayudar a la trama?.
Dinero (ignoro el motivo por el que Anagrama suprimió la frase adicional del título, supongo que difícil de traducir en su doble sentido) es un libro, hasta su página 250, por lo menos, muy confuso. Tan confuso como la nube etílica en que vive constantemente el protagonista. Puede que ese sea un recurso literario. Extensión temporal, disipación mental y desorientación absoluta. Largas páginas de viajes en avión y estancias en hoteles. De periplos por burdeles, clubes de strippers y bares de todos los pelajes, casi siempre el protagonista solo. De desorganizadas cenas con actores y actrices de segunda fila, de reuniones de continuo descontrol: bebiendo, retozando, fumando.  Curioso, no mucho sexo, y apenas algunas drogas.Gastando, porque ahí está la cuestión. Todo funciona, mientras el camarero no vuelva con la tarjeta hecha pedazos, porque no tiene fondos. Todo ese panorama alcanza al lector, contagia de una manera engañosa: con una sorprendentemente efectiva y variada prosa, con lo cual uno disfruta frase tras frase y párrafo tras párrafo, pero con una no tan agradable sensación de que aquello no acaba de avanzar. Sí, el tipo despilfarra a espuertas. Sí, el tipo bebe hasta el agua de las macetas. Sí: sobre la página 150, o así (cuando otros muchos buenos libros ya lo han dicho todo), entonces vienes a enterarte que ese John Self que protagoniza la historia es productor, o director, o guionista, y que tanta vicisitud se enmarca en el proceso de planificación de una película). Bukowski, Easton Ellis, Welsh, o Joseph Roth: todos han estado o ahí, en esa especie de bitácora del vicio y el descontrol donde dudas, muy a menudo, si algo pasó ayer o anteayer o si no pasó en realidad. Ni siquiera todos lo han hecho escribiendo tan bien como Amis. Tampoco acabo de entender su intención, pues, cerca del final (otras 50 páginas que parecen entrar en bucle), empiezo a atisbar algún conato de moraleja, que encontraría algo absurdo.Veinte páginas cualquiera de este libro constituyen un relato corto perfecto y ejemplar. Pero casi cuatrocientas.
Ah, el recurso literario. Tienes una botella de whisky aceptable. Si lo tomas de un trompazo acabarás por los suelos. A cortos vasos la cosa funciona mejor: entra bien. Pero la botella dura demasiado. No deberías tomarlo, pero tienes ganas, ya, de probar otra botella. Te excedes, con las prisas, y acabas con una cierta resaca.

También de Amis: La flecha del tiempoEl libro de RachelEl segundo aviónCampos de Londres


2 comentarios:

La frontera entre China y París dijo...

Enhorabuena por vuestro blog.
Ciertamente es curioso el hecho de que muchos libros (y principalmente películas) tengan que sufrir algún cambio en su título. Algo que nunca sucede con un cuadro o una sinfonía. En realidad creo que es debido a que no se respeta la literatura y no se la trata como el arte que es, sino como mera mercancía de consumo.
En este caso en particular, también es curioso el hecho de que en el original inglés, en las cubiertas de los libros (al menos en la primera edición) el título sea simplemente: Money, escondiendo la expresión "A suicide note".

En cuanto al libro, para algunos críticos literarios, entre los que destaca Patricia Waugh, Amis pretendía expresar su crítica a la herencia recibida de los años 60 y sugiere que hay un vacío espiritual heredado de esos años que han precipitado al ser humano a una sociedad cuyo Santo Grial es el dinero, siendo el protagonista una especie de Peter Pan, a la vez que un hijo de los años 60.

Se puede estar de acuerdo o no con estas ideas de P. Waugh, pero lo que creo que sí queda claro es que Self es un personaje "enganchado" a un estilo de vida muy adictivo del que no logra escapar, tal y como reconoce en el libro en un párrafo en el confiesa que necesita escapar del mundo del dinero pero no encuentra el camino:

And that is why I long to burst out of the world of money and into - into what? Into the world of thought and fascination. How do I get there? Tell me please. I'll never make it by myself. I just don't know the way.

Personalmente, creo que estamos ante una gran novela,
saludos

Francesc Bon dijo...

Muchas gracias. Puede que me perdiera alguna lectura entre lineas. Se me hizo demasiado largo y demasiado irreal en su desarrollo. Pero Amis es capaz de grandes frases y grandes párrafos, por supuesto.