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jueves, 22 de febrero de 2018

Olivier Le Carrer: Atlas de los lugares malditos

Idioma original: francés
Título original: Atlas des Lieux Maudits
Año de publicación: 2013
Traducción: Carmen Artal
Valoración: interesante

A nadie le hace gracia, cuando se va de viaje (menos aún si se trata de unas vacaciones) encontrarse con contratiempos e incomodidades inesperadas. Por supuesto, hablo de circunstancias "normales", como que te pierdan la maleta en el avión, que el tiempo no acompañe o incluso que haya alguna que otra cucaracha en el hotel. Pero, ¿qué diríamos si se tratara de una invasión de miles de murciélagos, de la amenaza de cocodrilos asesinos, de invisibles peligros químicos o radioactivos o de pernoctar en un lugar maldito por el consabido cementerio indio -¡sí: existen!-... Son detallitos que no suelen aparecer en las guías de viaje habituales, pero por suerte, el bueno de Olivier Le Carrer ha recopilado unos cuantas de estas agradables localizaciones para que podamos ir un poco más avisados por el mundo, y en España ha sido publicada en la misma editorial donde también podemos encontrar el Atlas de las ciudades perdidas, el Atlas de países que nos existen o el Atlas de lugares soñados.

Por sintetizar, y aunque el autor utilice un criterio geográfico un tanto difuso, podemos agrupar todos estos "lugares malditos" en tres grandes grupos:
  1. Sitios donde las condiciones naturales son, han sido o pueden llegar a ser complicadas para la vida humana
  2. Sitios donde son los humanos quienes han convertido esos lugares en complicados para la vida en general.
  3. Sitios célebres por alguna maldición, fenómeno paranormal o  por los hechos luctuosos que allí sucedieron.
Dentro del primer grupo, encontramos una variedad apabullante de peligros que demuestra que la naturaleza no nos tiene un especial cariño. desde la llanura abisal del Atlántico donde se fraguan los huracanes, a pueblos del Sahel engullidos por la arena, cabos o islas célebres por provocar naufragios o llanuras camboyanas imposibles para la actividad humana (atención los fans de Marguerite Duras). Mi posible desastre favorito -aunque no sé si nuestros amigos canarios pensarán lo mismo-: la posibilidad de que una erupción del Cumbre Vieja provoque el derrumbe de media isla de la Palma, , con el consiguiente maremoto que arrasaría las costas de tres continentes de una tacada.

Segundo grupo, no menos estimulante (para no ir): desde un cementerio de submarinos nucleares rusos en la península de Kola al golfo de Adén y sus mundialmente célebres piratas; desde la otrora  opulenta isla de Nauru, devastada por la explotación de fosfatos a infiernos creados por la miseria, como la Cité Soleil, en Haití o la mutante Kibera, en Nairobi, el barrio/ciudad de chabolas más grande de África.

Por último, una serie de localizaciones malditas por la leyenda, el crimen o, directamente, el programa Cuarto Milenio: el último reducto de los cátaros, en Montségur (a.k.a."la sinagoga de Satán"); cierto archipiélago australianos donde unos naúfragos recrearon su versión doméstica de lo que es un genocidio, el castillo vendeano de Barba Azul; Yeun Ellez, el pantano de los condenados en Bretaña, o, por supuesto, el archifamoso Triángulo de las Bermudas o el que va camino de serlo: el Triángulo de Nevada (y no, no se refiere a los casinos y locales de strip-tease de Las Vegas). Mi favorito, en esta categoría; Aokigohara, el bosque de los suicidas, en Japón.

Ahora toca confesar que lo que he escrito en el primer párrafo de la reseña es un poco engañoso: este libro no es una guía de viajes, ni de lejos... En todo caso, es una guía de espacios narrativos, legendarios, si se quiere, de lugares soñados o escenarios de pesadilla, pero que nos proporcionan las coordenadas donde se puede desarrollar el relato, la escenografía que precisa lo literario y que, en más de una ocasión, se convierte también en protagonista de esa misma literatura. Todo ello, contado, no se me debe olvidar, con una estupenda ironía que le quita pomposidad incluso a la maldición más pavorosa.



4 comentarios:

  1. Jopé, me encantan estas cosas. Intentaré encontrarle un hueco en la lista. Gracias por la información.

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  2. Hay un libro que parece similar, La vuelta al mundo en 80 cementerios. Me puede el morbo, pero últimamente ya me he hecho con demasiadas novedades editoriales y el bolsillo empieza a quejarse.
    Estupenda reseña, por cierto.

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  3. Hola, socios:
    Pues sí, la verdad es que el libro tiene su punto, auqnue en este caso, insisto en que la redacción del autor, con frecuentes toques irónicos, le añade un plus.
    Aprovecho para añadir que el bosque de los suicidas, sobre el que se ha hecho incluso una película, ha sido noticia recientemente porque un famoso youtuber americano grabó allí el cadáver de alguien que se había ahorcado y lo difundió por la red, recibiendo un montón de críticas por haber hecho semejante gilipollez (y a las que me sumo).
    Un saludo a todos.

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